La felicidad la encuentras si concilias el ocio y la productividad

La vida es una sola y hay que vivirla, pero la filosofía detrás de esa noción tiene unas limitaciones que, bien revisadas, pueden ser manejadas para lograr su cometido. Un ejemplo de esto es la aplicación realista de vivir la vida, que normalmente se enfoca en hacer únicamente lo que nos hace felices.

Pero aquello que nos hace felices no nos da productividad, por lo que tenemos que conseguir un equilibrio en todo esto, así que, técnicamente solo nos sentimos felices a medias. Esto es de hecho un análisis superficial y rebuscado que nos ha enseñado la sociedad y que deberíamos descartar enseguida.

Se puede ser feliz y productivo

Vivimos en un mundo de cabezas cuadradas y no es nuestra culpa; durante la revolución industrial, muchos modelos ideológicos y educativos se inclinaron por la formación de sociedades trabajadoras que sirvieran al crecimiento de la industria. La tecnología ha desplazado muchísimo la necesidad del trabajador borrego, por lo que esa idea de trabajar por salario para poder vivir ya no es tan imperativa.

La economía y la sociedad ha crecido de manera diversa, y eso significa que pueden existir negocios de casi cualquier cosa. Entonces, ¿Por qué no hacer un negocio de aquello que nos gusta? Plantearse una oportunidad como esa, permite reconciliar 2 elementos que hasta ahora, muchas personas creen irreconciliable.

Estos 2 elementos son el ocio y el trabajo. El ocio es una de las fuentes de distracción y usualmente es un ingrediente clave para la felicidad; se puede tener ocio y trabajo cuando concebimos un modelo de negocio basado en lo que nos gusta.

Un ejemplo de esto son el jugar videojuegos; hasta hace unos años, muchas personas pensarían que el ocio de jugar videojuegos era irreconciliable con un trabajo económico, pero gracias a la tecnología actual y a los medios digitales de consumo, podemos ver gente ganándose la vida jugando a su juego favorito todos los días.

Si has conciliado los elementos, no aceptes el No de la sociedad

Es cierto que es de reconocer que no siempre se pueden conciliar el ocio y el trabajo, pero esto no significa que esta conciliación no pueda ocurrir en cualquier momento futuro (recuerden el ejemplo anterior de los videojuegos).

Y si esta conciliación ocurre, no aceptes el No de la sociedad, que es aquel No obstaculizaste, que limita la felicidad de otros en pos de conservar el círculo de confort ridículamente mantenido por necesidades vencidas. Es importante recordar que el dinamismo y la evolución son la clave de la supervivencia, y quien afirma ello es la ciencia.

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