La historia de cómo llegué a estudiar medicina

La medicina es una de las profesiones más antiguas, desde hace siglos las diversas civilizaciones o sociedades han necesitado de los servicios de un médico y en cada cultura representa un papel de gran importancia, en la actualidad los médicos siguen teniendo la misma relevancia.

De igual forma, son muchas personas quienes deciden comenzar sus estudios de medicina y dedicarse de lleno a esta profesión, la cual consiste en mucho más que diagnosticar enfermedades y recetar medicamentos para curarlas. Al respecto, todos quienes toman la decisión de estudiar esta carrera lo hacen motivados por diversas razones y es así como han surgido interesantes y hasta conmovedoras historias.

La verdadera importancia de la carrera

Una de ellas es la de un joven que poco tiempo después de haber comenzado sus estudios, fue que se preguntó a si mismo por qué había comenzado este camino. Tenía muy claro que siempre se había sentido a gusto ayudando a los demás, pero fue poco a poco mientras avanzaba en la carrera, que comenzó a entender la importancia que esta tenía y por qué se encontraba allí.

Llegó a un punto que dejó de ver la medicina como un trabajo futuro y vio que era su forma de vida, se dio cuenta que cualquier persona que tenga gran capacidad de estudio, buena memoria, un gran compromiso y disciplina podría estudiar la carrera, pero no cualquiera podría ser un buen médico.

Fue allí cuando supo que llegó a estudiar medicina, porque siempre estaba dispuesto a ayudar a quien lo necesitara y cuando lo necesitara, ser un médico es mucho más que brindar atención en la consulta. Es decir, que inició la carrera, más que para obtener la titulación, porque sentía que quería ayudar a los demás.

Ayudar a los necesitados

Su objetivo no era obtener una posición o reconocimiento social, tampoco ser rico, su intención era ser útil a su sociedad y ayudar a los necesitados, atender a quien pidiera su asistencia, sin importar de quien se tratara y atendiendo a todos de igual forma, pues ese debe ser el principio de todo médico.

El joven supo que llegó a estudiar medicina porque es una profesión honorable y de la que se puede sentir realmente orgulloso, cuando se ejerce con gusto. Sentía una motivación enorme y esta era la que lo impulsaba cada día y la causante de que llegara hasta el nivel donde se encontraba, ya casi culminando su carrera.

Asimismo, supo que un médico excelente se forma de manera progresiva, con el desarrollo y puesta en práctica de sus valores, más la adquisición de todos los conocimientos. Es decir, que llegó a estudiar medicina porque deseaba contar con la preparación correspondiente, para poder prestar la ayuda que deseaba de la forma más eficaz y exitosa posible.

Estudiar medicina resulta estupendo, pues es un escenario para aprender diversas cosas, nutrirse de muchos temas y comprender distintas situaciones, pero también es una enorme responsabilidad que se debe asumir solo si se tiene la verdadera vocación, para conocer un poco más nada mejor que visitar casoclinico.net.

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